De promesas a olvidados: el destino de los sparrings del Tri en Qatar 2022
La historia de estos jugadores en Qatar 2022 deja una lección clara en el fútbol mexicano: la proyección no garantiza continuidad
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La confirmación de la convocatoria de jugadores de la Liga MX para el Mundial 2026 también trajo consigo la aparición de nombres que fungirán como sparrings en la preparación final del Tricolor. Una práctica habitual en procesos mundialistas, pero que inevitablemente remite a lo ocurrido en Qatar 2022, donde varios jóvenes fueron considerados como apuestas a futuro que nunca lograron consolidarse.
En aquel proceso, Gerardo ‘Tata’ Martino eligió a una serie de futbolistas con proyección para acompañar al grupo principal. La intención era clara: acercarlos al entorno de selección mayor y prepararlos para dar el salto en el siguiente ciclo. Sin embargo, a cuatro años de distancia, ninguno de esos nombres figura en el camino rumbo a 2026 bajo la gestión de Javier Aguirre.
Uno de los casos más representativos es el de Emilio Lara. El lateral surgido en América era considerado una de las grandes promesas del club y del fútbol mexicano, pero su desarrollo no siguió el ritmo esperado. Hoy, su carrera lo tiene en Necaxa, lejos del protagonismo que alguna vez se proyectó.
Santiago Trigos también formó parte de ese grupo. El mediocampista de Pumas se ha mantenido en el primer equipo, pero no ha logrado consolidarse como una pieza determinante, ni con Efraín Juárez ni en procesos anteriores dentro del club universitario.
En el caso de Fidel Ambriz, su nombre llegó a sonar incluso para dar el salto al fútbol europeo cuando destacaba con León. Sin embargo, su llegada a Monterrey no se tradujo en la consolidación esperada, y su protagonismo ha sido irregular dentro del plantel regiomontano.
Heriberto Jurado optó por emigrar al fútbol europeo con el Cercle Brugge de Bélgica, una decisión que apuntaba a potenciar su crecimiento. No obstante, entre lesiones y falta de continuidad, su progreso se ha visto frenado, alejándolo del radar de la selección.
Sebastián Pérez Bouquet, que en su momento fue señalado como uno de los mediocampistas con mayor proyección en Chivas, tampoco logró afianzarse. Tras su salida del club rojiblanco, ahora busca estabilidad en el Atlético de San Luis, intentando retomar el camino que lo llevó a ser considerado en selección.
Otros nombres como Karel Campos y Emilio Martínez también quedaron en el camino. El primero, sin oportunidades claras en América, encontró salida en la Liga de Expansión con Cancún, mientras que el segundo no logró consolidarse tras su paso de Puebla a Necaxa.
Finalmente, casos como los de Román Martínez, conocido como ‘Mozumbito’, y Jorge Ruvalcaba reflejan destinos distintos pero con un mismo desenlace: lejos del proceso mundialista. El primero incluso descendió a categorías inferiores tras salir de América, mientras que Ruvalcaba, quien llegó a ser considerado por Aguirre en algún momento, actualmente milita en la MLS sin lograr mantenerse en la órbita del Tri.
La historia de estos sparrings de Qatar 2022 deja una lección clara en el fútbol mexicano: la proyección no garantiza continuidad. Hoy, con una nueva generación que busca abrirse paso rumbo al Mundial 2026, el reto será evitar que estos nombres repitan el mismo destino y logren consolidarse en el máximo nivel.


