Emilio Treviño, el clavadista mexicano que hizo historia al ser campeón de la NCAA
Entrevista exclusiva con el primer clavadista campeón con Texas A&M y de primer año que se corona en plataforma 10m en el deporte universitario de Estados Unidos
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En la historia de los clavados plataforma 10 metros de la NCAA, nunca un atleta de primer año se sido campeón hasta el 2026, cuando lo hizo un mexicano, Emilio Treviño Laureano, dando el primer título de esta disciplina a la universidad de Texas A&M.
“Siendo muy honesto, no he dimensionado lo que es esto. Yo creo que ni en mi cumpleaños había recibido tantas felicitaciones”, declaró Emilio desde College Station, Texas, en entrevista exclusiva para Claro Sports, donde aseguró que celebridades, familiares y ex atletas de los Aggies le han inundado de mensajes tras lograr el campeonato nacional. “La cantidad de apoyo que he recibido a lo largo de el fin de semana y lo que lleva esta semana, la verdad es que estoy muy agradecido. Sabía el nivel de contrincantes con los que me iba a encontrar y pues lo único que hice fue pararme enfrente de todos y demostrar de lo que soy capaz”.
Los clavados son una disciplina en la que México es potencia a nivel mundial, pero el deporte universitario en los Estados Unidos es una frontera relativamente nueva para los clavadistas mexicano. Para Emilio, era un objetivo que se había trazado desde hace varios años.
“El año pasado concluí toda mi etapa juvenil y siempre he sido la mentalidad que la educación va por delante. Yo estaba seguro que venir aquí a los Estados Unidos era la mejor forma de mantener mi nivel deportivo complementándolo con una carrera. Sabía que aquí dentro de Estados Unidos era la única oportunidad para yo poder seguir manteniendo mi nivel en ambas cosas”.
Emilio tocó las puertas de varias universidades, pero cuando visitó Texas A&M, fue amor a primera vista: “Mandé correos a muchas universidades con la esperanza de que una me respondiera y afortunadamente sí hubo muchas universidades que me respondieron. Llegué a visitar muchas, pero te podría decir que A&M realmente fue amor a primera vista. Lo que es estar aquí: la unión, la tradición que tiene el campus en general, también complementando que nuestra alberca y el gimnasio de clavados es, por no decir el mejor del país”.
La adaptación no fue sencilla. Dejar a la familia y empezar una nueva vida, con días de escuela y entrenamientos que inician a las 6:30 a.m. y terminan entrada la noche. Es un desafío, pero Emilio recomienda a los atletas que piensan en la NCAA que no tengan miedo en intentarlo.
“Yo creo que un punto muy clave es que no tengan miedo porque yo tuve miedo. Yo tuve miedo de dejar mi familia atrás de dejar mis abuelos es realmente dejar tu vida y empezar una nueva. Hubo varias veces en el semestre pasado que sí dije no sé si aguante cuatro años, pero ahorita más que nunca te puedo decir que ya estoy acoplado y ya estoy encontrando sentido a estar aquí. Creo que vale mucho la pena, independientemente se vayan a donde vayan. Es muy complicado en México mantener un buen nivel deportivo estando en la escuela o manteniendo un buen nivel académico estando en un deporte de alto rendimiento”.

Emilio volverá a México en el verano, donde trabajará en clavados de mayor grado de dificultad antes de volver a su segundo año en Texas A&M, pero también con la mira en unos Juegos Olímpicos, sean en 2028 o en 2032.
“Creo que he estado haciendo un muy buen trabajo. Esta es la temporada más pesada que he tenido en mi vida, han sido muchas altas y bajas, pero creo que el sueño siempre va a estar. Creo que es muy importante la parte mental, como te he dicho, o sea, yo creo que si me mentalizo totalmente en unos Juegos Olímpicos. Me estoy enfocando en poder completar mi carrera. Creo que terminaré la carrera relativamente joven a eso de los 21, casi 22, entonces creo que todavía me podría quedar otro ciclo olímpico para poder volver a intentarlo ya enfocándome totalmente en clavados“.
Por último, el clavadista mexicano busca más apoyos para seguir su carrera en los Estados Unidos: “Es un poco difícil con todos los contratos de NIL (nombre, imagen y apariencia), para los atletas internacionales. Entonces creo que este es un espacio en donde realmente puedo aprovechar para toda la gente que me está viendo en México que pues soy más de bienvenido por recibir el apoyo, para mantener ese sueño y para que seguir manteniendo este nivel. Creo que me vendría de mucha ayuda que mi nombre llegue a más gente. Si hay cualquier persona, cualquiera marca o así que esté interesada en mí, yo estoy más dispuesto para para comprometerme a trabajar con ellos porque estoy seguro que les seguiré dando resultados”.


