Fredy Pérez y la decisión que tomó por la presión que tenía Comunicaciones
Reveló la decisión clave que tomó en plena crisis y que cambió todo.

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Comunicaciones pasó del abismo a la calma en cuestión de días, y uno de los protagonistas de ese cambio fue Fredy Pérez. El arquero crema no solo fue clave en la victoria ante Guastatoya que aseguró la permanencia, sino que también tomó una decisión silenciosa pero determinante para atravesar uno de los momentos más críticos del club: trabajar su fortaleza mental para resistir la presión que amenazaba con desbordar al equipo.
El contexto no era sencillo. Durante varias jornadas, Comunicaciones estuvo comprometido en la tabla acumulada, con el descenso como una posibilidad real que generó dudas externas y un clima de tensión constante. “Decían que no nos iba a alcanzar”, recordó Pérez tras el partido, en una frase que resume el ambiente que rodeaba al plantel. Sin embargo, lejos de quebrarse, el grupo se aferró a una convicción interna que terminó marcando la diferencia en el momento decisivo.
La decisión clave: trabajar la mente para sostener al equipo
En medio de esa presión, Fredy Pérez optó por un camino que no siempre se visibiliza en el fútbol: acudir al psicólogo para fortalecerse desde lo emocional. “No me da vergüenza decir que tengo pláticas con el psicólogo”, expresó el guardameta, en un mensaje potente dentro de un entorno donde pocas veces se habla abiertamente de salud mental. Para él, ese trabajo fue clave para madurar, sostener el rendimiento y no dejarse arrastrar por el momento.
El propio Pérez lo explicó con claridad: “Psicológicamente es duro enfrentar estos escenarios”. En un equipo como Comunicaciones, donde la exigencia es máxima, la lucha por no descender representa una carga aún mayor. Por eso, el arquero entendió que la batalla no era solo futbolística, sino también mental, y decidió prepararse para afrontar ese desafío desde otro lugar.
La identidad de un grande que nunca se rinde
Más allá de lo individual, el arquero destacó el factor colectivo como pilar fundamental de la salvación. “Comunicaciones es el más grande de Guatemala”, afirmó, dejando en claro que esa identidad fue el motor que sostuvo al grupo cuando los resultados no acompañaban. La confianza interna, sumada al respaldo del cuerpo técnico liderado por Marco Antonio Figueroa, terminó siendo determinante.
En ese sentido, también valoró la competencia interna en el arco, donde el mensaje del entrenador fue claro desde el inicio: jugaría quien estuviera mejor. Esa exigencia elevó el nivel y fortaleció al plantel en un momento donde no había margen de error.
De la supervivencia a la ilusión por el título
El triunfo ante Guastatoya, sellado con el gol de Omar Duarte al minuto 58, no solo aseguró la permanencia de Comunicaciones, sino que también cambió por completo el enfoque del equipo. Con 55 puntos en la tabla acumulada y 35 en el Clausura 2026, los Cremas llegan a la última jornada sin la presión del descenso y con la clasificación a la liguilla en el bolsillo.
Ahora, el discurso es otro. “La presión ahora es la grandeza del club”, lanzó Pérez, dejando claro que sobrevivir no es suficiente para una institución como Comunicaciones. El objetivo es claro: competir por el título y cerrar una temporada que estuvo al borde del colapso con un final a la altura de su historia.


