Panamá confirma la no renovación de Christiansen por razones políticas
Habrá cambio de mando y por eso se decidió que no siga.

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Este jueves 9 de julio se llevó adelante una reunión conformada por el Comité Ejecutivo de la Federación Panameña de Fútbol, en la que se resolvió por unanimidad la no renovación de contrato de Thomas Christiansen como director técnico del seleccionado. El motivo no tuvo que ver directamente con algo deportivo, sino que por una cuestión política que deja expuesta una obra de buena voluntad.
Si bien desde hace varios meses existía la intención de la actual dirigencia, encabezada por Manuel Arias, de renovar el vínculo del entrenador, la situación institucional terminó pesando más que el aspecto deportivo. La actual administración se encuentra próxima a finalizar su mandato debido a las elecciones presidenciales que se celebrarán en la Federación, por lo que entendieron que lo más conveniente era no comprometer a la futura conducción con una decisión de semejante importancia.
La determinación fue interpretada por muchos como un gesto de respeto institucional. La idea de la dirigencia saliente fue dejar que las nuevas autoridades tengan plena libertad para definir el rumbo del proyecto deportivo y elegir al cuerpo técnico que consideren más adecuado para afrontar el próximo ciclo mundialista. De esta manera, será la administración entrante la que decida si apuesta por un entrenador con experiencia internacional o si opta por darle continuidad al trabajo realizado durante los últimos años.
La salida de Christiansen marca el cierre de un ciclo muy importante para el fútbol panameño. Bajo su conducción, la selección logró consolidarse como una de las potencias de Centroamérica, obtuvo resultados históricos en competiciones oficiales y consiguió la clasificación a la Copa del Mundo 2026, además de consolidar una identidad futbolística que permitió competir de igual a igual frente a selecciones de mayor tradición.
Con el puesto vacante, rápidamente comenzaron a surgir nombres para ocupar el banco de la selección absoluta. Aunque todavía no existe ninguna confirmación oficial, dentro del ambiente futbolístico panameño ya se manejan varios candidatos que cuentan con respaldo por su conocimiento del medio y por haber trabajado en los procesos juveniles o dentro del propio cuerpo técnico de la selección mayor.
Entre los nombres que más fuerza han tomado aparece el de Felipe Baloy. El histórico capitán de Panamá y autor del primer gol del país en una Copa del Mundo dirige actualmente a la selección sub-17 y es considerado uno de los entrenadores con mayor proyección dentro de la Federación. También figura Mario Méndez, integrante del cuerpo técnico de las selecciones juveniles y con experiencia reciente al frente de Plaza Amador, mientras que Daniel Blanco Segundo aparece como el principal candidato al haber sido el asistente directo de Christiansen durante gran parte del exitoso proceso.
Las próximas semanas serán determinantes para conocer quién asumirá el enorme desafío de conducir a Panamá en el inicio de un nuevo ciclo. El sucesor tendrá la responsabilidad de sostener el crecimiento que experimentó la selección en los últimos años y de preparar al equipo para las competencias que se aproximan. Reemplazar a un entrenador que dejó una huella tan importante no será una tarea sencilla, pero el objetivo de mantener a Panamá entre las principales selecciones de la región seguirá siendo la prioridad de la nueva dirigencia.


