¿Recuperará Kansas City el trono de la AFC Oeste? La previa de Chiefs, Broncos, Chargers y Raiders
El análisis de una división en la que Mahomes vuelve de lesión, Fernando Mendoza buscará salvar a Raiders, mientras que Broncos y Chargers quieren volver en los Playoffs

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Arrancamos en Claro Sports la previa de la temporada 2026 de la NFL con la División Oeste de la Conferencia Americana, un sector que tiene un duopolio entre Chiefs y Broncos, quienes han ganado el título divisional cada año desde 2010, y que los cuatro equipos tienen razones para pensar que esta temporada puede ser mejor que la pasada.
Kansas City Chiefs: todo depende de la rodilla de Patrick Mahomes en el que será el ‘Last Dance’ de Travis Kelce
Mucha gente dirá que los Chiefs quedaron fuera de los Playoffs por la lesión de Patrick Mahomes, pero recordemos que eso fue en la semana 15 y que iban a perder ese juego para caer a 6-9, lo que les dejaba oficialmente eliminados. Hubo muchos problemas antes de eso, desde las bajas en el cuerpo de receptores, la incertidumbre de la línea ofensiva, esquemas ofensivos muy vainilla, una defensiva con más huecos que antes y que la ‘suerte’ de los partidos de una posesión finalmente no les sonrió (11-0 en 2024, 1-6 en 2025).

Mahomes apunta a estar listo para la semana 1, pero si vemos el balance de la agencia libre, perdieron más veteranos de los que llegaron, sobre todo en defensiva, pero hablemos de un cambio clave en la ofensiva. Firmaron al MVP del último Super Bowl, Kenneth Walker, para dar una velocidad que ya no tenían Kareem Hunt ni Isiah Pacheco, quienes desaprovechaban el trabajo de una línea ofensiva que hacía un trabajo aceptable al abrir huecos. El novato Emmett Johnson, All América en Nebraska, es otra opción con versatilidad y velocidad. Los nuevos corredores serán claves al inicio del año, en lo que Mahomes recupera el ritmo. Para su fortuna, la NFL les puso un calendario accesible en septiembre (Broncos y Colts en casa, seguido de Raiders y Dolphins antes de su descanso en la semana 5).
El juego por pase es la incógnita. Travis Kelce, pese a las nupcias, pospuso el retiro, pero a su edad ya no exige a las defensivas. Los receptores Rashee Rice y Xavier Worthy, cuando están en el emparrillado, tampoco han rendido como se esperaba y han estado mucho tiempo fuera. El esquema de Andy Reid perdió chispa en 2025, en parte porque las defensivas ya no respetaban el juego por tierra y no mordían el anzuelo en el playaction. Si Walker activa el juego terrestre, podría ayudar a su QB y eso impulsar al resto del ataque.
Ahora hablemos de la nueva defensiva, la unidad que fuera clave tras la salida de Tyreek Hill previo a 2022, cuando el equipo pasó de estar en ‘tiroteos’ a controlar el balón y esperar que la defensiva detuviera en el momento clave. Chamarri Conner es el único titular que vuelve en la secundaria, ya que no había dinero para retener a Trent McDuffie, Jaylen Watson y Bryan Cook. Entre 2021 y 2022, lograron atinar en el Draft con varios de estos mismos personajes y van por esa misma ruta en 2026, con sus primeros cuatro picks de este lado del balón.
La selección 9, Mansoor Delane, estaría peleando con Nohl Williams, Kristian Fulton y el ‘repatriado’ L’Jarius Sneed por la titularidad como esquineros. Alohi Gilman llega de los Chargers para ser un safety titular. Chris Jones es el mejor jugador de toda la defensiva, pero ya tiene 32 años y su rendimiento ha caído. Khyiris Tonga llega de los Patriots para ayudar contra la carrera, mientras que esperan que los novatos R Mason Thomas y Peter Woods aporten en la línea, algo que no ha hecho del todo George Karlaftis ni Felix Anduike-Uzomah, dos selecciones altas en los últimos Drafts.
Chargers y Broncos calificaron a los Playoffs en 2025, pero son los Chiefs los favoritos a ganar la AFC Oeste. Es el respeto a Mahomes, pero aún estando sano, no tienen más talento que sus rivales divisionales. Han perdido talento. Su esperanza está en los jugadores que sumaron en el Draft y que sea el inicio de una nueva era, como sucedió en 2022; de fallar en los reclutamientos, como les pasó de 2023 a 2025, el destino podría no ser muy distinto a la campaña anterior.

¿Los Denver Broncos tendrán un mejor equipo en 2026?
Si Bo Nix no se lesiona en el tiempo extra de la ronda divisional, los Broncos bien pudieron llegar al Super Bowl y quizá hasta ser campeones por el partido nada brillante del ataque de los Seahawks. Si somos honestos, el equipo que tuvo la mejor marca de la Conferencia Americana en 2025 (14-3) lo hizo de una manera que no es sostenible: ganaron 11 partidos de una posesión, empatando la marca histórica de la NFL; se fueron 5-2 cuando perdían al medio tiempo (el promedio de la NFL es remontar 23.8% del tiempo en la segunda mitad); en 15 juegos iban perdiendo (solo superados por Saints, Jets, Titans, Bengals, Raiders y Cowboys, seis equipos que no llegaron a los Playoffs); y Bo Nix dio un paso atrás en casi todas las estadísticas.
Son muchas señales que apuntan a una regresión para 2026 (los Chiefs experimentaron muchos de estos síntomas en 2023 y sobrevivieron en 2024, pero finalmente les explotó en la cara en 2025). Es bastante probable que los Broncos no terminen de nuevo 14-3, pero podrían ser un mejor equipo.
La defensa vuelve casi en su totalidad tras ser de las mejores de la liga en las últimas dos temporadas. Tienen a uno de los mejores córners de la liga en Patrick Surtain II, quien borra un tercio del campo en cobertura, aunque eso lleva a que ataquen de más a Riley Moss y Ja’Quan McMillian. Jonathon Cooper, Nik Bonitto y Zach Allen se han combinado para 32 y 29 sacks las últimas dos campañas. No son tan fuertes contra la carrera, como evidenció Buffalo en los Playoffs, pero no es una debilidad flagrante.
El principal motivo de ilusión está en las novedades de la ofensiva. El primer gran cambio es que Sean Payton decidió ya no llamar las jugadas. Es un futuro Salón de la Fama, pero los últimos años había dado un paso atrás en cuanto a la creatividad ofensiva (quizá por culpa de Bo Nix). Pasaban mucho, pero demasiado corto. Desaparecieron los engaños de carrera o movimientos antes de la jugada. Eran predecibles (pasaban 79% del tiempo si estaban en formación escopeta, pero solo 29% bajo centro). Ahora el encargado de llamar el ataque será Davis Webb, ex QB de la liga y quien aprendió como coach en Buffalo.
Webb, Nix y los Broncos tienen un par de juguetes nuevos. Al terminar los pagos del atroz contrato a Russell Wilson, decidieron ir ‘all in’ y usar parte de ese dinero en traer Jaylen Waddle, un velocista que brilló en Miami pese a los problemas de QB. Su velocidad podría ayudar en los pases cortos, pero también a abrir el centro del campo, donde lanzaron apenas una vez en sus últimos dos partidos ‘difíciles’, ante Packers en la semana 15 y en los Playoffs ante los Bills. Waddle, quien recordemos era el jugador más temido en ese equipo de Alabama que tenía otros tres receptores de primera ronda (Jerry Jeudy, Henry Ruggs III y DeVonta Smith), podría ayudar a que tengan más espacio el resto de receptores. Opciones no les faltan (Courtland Sutton, Pat Bryant, Marvin Mims, Troy Franklin…).
El juego por tierra también se puede ver ayudado por el nuevo juego aéreo. Denver presume quizá la mejor línea ofensiva de la liga, pero no lucían por tierra porque la lesión de JK Dobbins le dio mayor protagonismo a RJ Harvey y el novato no lució. Vuelve Dobbins y también eligieron en el Draft a Jonah Coleman, una ‘bola de boliche’ que rompió más tackleadas que cualquier otro corredor elegido en este reclutamiento. Este ataque podría ser más balanceado y posiblemente más explosivo.
Denver tiene razones genuinas para pensar en el Super Bowl. Todo dependerá del desarrollo (o no) de Bo Nix.

LA Chargers: se acabaron las excusas para Justin Herbert
Solo tres equipos han ganado 11 partidos o más en cada una de las últimas dos temporadas: Eagles, Bills y Chargers. Contratar a Jim Harbaugh como coach en 2024 regresó al equipo californiano a la lucha por los Playoffs, pero en la postemporada perdieron por palizas. Justin Herbert quedó señalado, ya que solo anotaron 15 puntos combinados.
Uno ve a Justin Herbert y pareciera tener todo lo que quieres en un QB. Es grande, tiene un brazo fuerte para lanzar por todo el campo, corre y para completar el estereotipo de QB de película, se va a casar con una celebridad. El problema es que a la hora buena, ha lucido fatal: ha perdido los tres partidos de Playoffs que ha jugado en su carrera. Muchos le justificaron por las lesiones o porque los esquemas dejaban mucho que desear. Para 2026 no tiene excusas.
Tras ser el QB más golpeado de 2025 (129 veces, incluyendo una fractura en la mano izquierda), Herbert recupera a sus tackles Joe Alt y Rashawn Slater, quienes jugaron apenas cuatro partidos completos en 2025. El interior de la línea lo hizo fatal y ninguno vuelve para 2026. Tyler Biadasz será el nuevo centro, el novato Jake Slaughter apuntaría a ser un guardia y Cole Strange el otro, importado de Miami por el nuevo coordinador ofensivo, Mike McDaniel.
Podrán decir lo que quieran de McDaniel, pero metió a Miami a los Playoffs en 2022 y 2023, construyendo una de las mejores ofensivas de la liga pese a las limitaciones de Tua Tagovailoa. Los Dolphins tampoco ganaron un juego de postemporada, pero fue la mejor época del equipo desde el retiro de Dan Marino. Hizo brillar a Tua, Waddle, Tyreek, Achane, Jonnu Smith y Mostert en Miami, además de a Jimmy Garoppolo en los 49ers. El coach McDaniel sabe construir ofensivas pese a no tener talento top (salvo el Cheetah) y en los Chargers no tendrá la limitación de que Tagovailoa se desprendía rápido del ovoide para evitar otra conmoción. Es una realidad que no tienen tanta velocidad, pero hay variedad con los WR Ladd McConkey, Tre Harris y Quentin Johnston, además de la dupla de ala cerrada, David Njoku y Oronde Gadsen Jr. El juego por tierra será mejor y Omarion Hampton tuvo destellos antes de caer lesionado como novato.
Si la salud lo permite, los Chargers apuntan a tener una ofensiva Top 10, así que necesitarán que la defensiva no recienta demasiado el cambio de coordinador. Chris O’Leary toma el puesto de Jessie Minter, quien fue elegido por los Ravens para ser su nuevo entrenador en jefe. Ya conoce al equipo, al ser asistente en 2024 previo a irse a la NCAA a recrear el esquema en 2025. La filosofía no cambiará: van a jugar con 5 o 6 secundarios, tirando el anzuelo para que el rival corra, en lugar de atacar a una secundaria que no tuvo tan buen rendimiento en 2025. Necesitan que los veteranos (Khalil Mack, Derwin James y compañía) no den un paso atrás, sea por salud o edad, porque no hay muchas caras nuevas.
Los Chargers tienen uno de los calendarios más difíciles para 2026. Para estar entre los verdaderos contendientes, necesitan que Justin Herbert dé un paso al frente y esté entre los verdaderos mejores quarterbacks de la NFL.

Las Vegas Raiders: Fernando Mendoza, la nueva esperanza
Es probable que no haya un equipo que mejore más en la temporada 2026 de la NFL que los Raiders. El experimento de Pete Carroll, que incluyó dosis elevadas de nepotismo (puso a sus hijos como entrenadores de mariscales de campo y línea ofensiva) y amiguismo (importó ex Seahawks como Tyler Lockett, Geno Smith, Jamal Adams) fracasó de manera estrepitosa, y limpiaron casa. Las Vegas se había negado a apretar el botón de reconstrucción, pero fue inevitable y parece que finalmente hay un plan. Tienen nuevo marsical franquicia en Fernando Mendoza, el mariscal de sangre cubana que completó una de las temporadas más increíbles en la historia del deporte al ganar el Heisman y el campeonato nacional con el equipo más perdedor de la NCAA, Indiana, a quien tienen prisa de ver en el campo porque firmaron a Kirk Cousins, quien tiene amplia experiencia con la ofensiva del nuevo head coach, Klint Kubiak.
Los Raiders hicieron un ‘Bears 2025’ al invertir para proteger a su joven QB. La línea ofensiva fue una lágrima en 2025 y traen a uno de los entrenadores de OLine más respetados en Rick Dennison, en lugar de tener a uno de los hijos de Carroll (reportes señalan que los jugadores se reunían antes de los partidos sin entrenadores para tratar de hacer algo con los raquíticos esquemas de protección). Dieron el mayor contrato de la historia a un centro, Tyler Linderbaum, ex Ravens y quien luce en los esquemas de zona, la base de la ofensiva de Kubiak. Vuelven de lesión Kolton Miller y Jackson Powers-Johnson, además de firmar a un ex 49er, Spencer Burford. El corredor Aston Jeanty, quien de alguna manera tuvo más de 1,300 yardas totales pese a que le pegaban ‘siempre’ detrás de la línea de golpeo, tendrá una vida más fácil.
Klint Kubiak hizo lucir a Cousins en Minnesota, mantuvo a flote a los Saints tras las lesiones de Derek Carr y llevó a Sam Darnold a un Super Bowl. Se supone que Fernando Mendoza es mejor prospecto que cualquiera de ellos. Usarán mucho personal con doble ala cerrada al tener a Brock Bowers y Michael Mayer, con elevadas dosis de movimientos antes del snap y de engaños de carrera. Eso sí, hay un problema: su cuerpo de receptores (Tre Tucker, Dont’e Thornton Jr., Jalen Nailor, Jack Bech y el novato Malik Benson) sería el peor de la liga de no ser por la existencia de los Dolphins.
La defensiva también tiene mejores perspectivas tras un 2025 en que tuvieron números no tan malos, pero que mucho influye que el rival quita el pie del acelerador cuando va ganando por paliza. Que se cayera el el cambio de Maxx Crosby a los Ravens les permite contar con uno de los mejores linieros de la liga, aunque hay una transición a un esquema de solo tres frontales. Del otro lado estará Kwity Paye (30.5 sacks en cinco años en Indianapolis), con la dupla de Georgia Bulldogs, Quay Walker y Nakobe Dean, supliendo a Jamal Adams y Devin White como linebackers, con la ayuda de Jeremy Chinn como safety en la caja. Taron Johnson llega de Buffalo para ser córner interno, con Eric Stokes y Darien Porter en el exterior tras un buen 2025. Eligieron además a Jermod McCoy en la cuarta ronda del Draft, un prospecto Top 10 que cayó por temor a una lesión de rodilla que sufrió en la NCAA.
Los Raiders tienen ilusión a futuro, pero quizá más a mediano plazo que a corto. Siguen por detrás de sus tres rivales de la AFC Oeste, pero con estructura y un plan para competir, probablemente a partir de 2027.


