Los Dragones ganan 3-1, llegaron a siete triunfos en siete jornadas y mantuvieron su paso perfecto. El mexicano no tuvo participación
El Porto mantuvo su paso perfecto en la Liga de Portugal 2026-27 al imponerse 3-1 al Benfica en una nueva edición de ‘O Clássico’, disputada en el Estádio do Dragão. Los dirigidos por Francesco Farioli llegaron a siete victorias en siete jornadas, mientras que Santiago Gimenez permaneció entre los suplentes y no ingresó al terreno de juego. El delantero mexicano había sido incluido en la convocatoria y comenzó el encuentro desde el banquillo.
Benfica fue el primero en acercarse al área rival. Sudakov probó al minuto 11 y poco después Prestianni apareció por el segundo poste para conectar de cabeza un centro de Rafa, aunque su remate terminó por encima de la portería. La oportunidad más clara de las Águilas llegó al 18’, cuando Alexander Bah encontró el arco desprotegido tras una salida de Diogo Costa, pero Pablo Rosario apareció sobre la línea para evitar el gol.
Porto respondió con mayor presencia en campo contrario y Gabri Veiga comenzó a encontrar espacios cerca del área. Después de varias aproximaciones, Pepê rompió la defensa del Benfica con un pase que dejó al español frente a Samuel Soares y Gabri Veiga abrió el marcador al minuto 31. El mediocampista resolvió dentro del área para colocar el 1-0 y encender las tribunas del Dragão.
Sólido triunfo de los Dragones ante su máximo rival | Reuters
La expulsión de Lenglet cambia el desarrollo de O Clássico
El panorama del Benfica se complicó apenas cuatro minutos después. Clément Lenglet, quien había sido amonestado al 25’, recibió su segunda tarjeta amarilla al 35’ por una acción sobre André Silva y dejó a los visitantes con diez futbolistas. De acuerdo con A Bola, se trató de la expulsión más temprana de un jugador del Benfica ante el Porto en un partido de liga.
La tarjeta roja obligó a los dos entrenadores a mover sus piezas. Marco Silva retiró a Sudakov para colocar a Alessandro Circati y rearmar la defensa, mientras que Farioli sustituyó a Gabri Veiga, quien también estaba amonestado, para dar entrada a In-Beom Hwang al minuto 38. Porto estuvo cerca del segundo poco después, pero Samuel Soares detuvo una ocasión de William Gomes y Pavlidis respondió con un disparo que pasó cerca del poste antes del descanso. El 1-0 se mantuvo hasta el medio tiempo.
Benfica salió a buscar el empate pese a la inferioridad numérica y encontró recompensa al 51’. Prestianni recibió por izquierda y mandó el balón hacia Alexander Bah, quien se incorporó desde la banda y conectó de cabeza para superar a Diogo Costa. El 1-1 devolvió momentáneamente a las Águilas al partido, pero la reacción del Porto fue inmediata.
Solo tres minutos después, André Silva habilitó a Victor Froholdt, quien apareció dentro del área y definió con un disparo raso para recuperar la ventaja al 54’. El danés regresó a la competición después de su periodo de baja y respondió con el 2-1. El delantero portugués volvió a participar en el siguiente golpe de los locales, cuando asistió a In-Beom Hwang para el 3-1 al minuto 60.
Santiago Gimenez observa desde el banquillo el triunfo del Porto
Con ventaja de dos goles y un jugador más, Porto administró el encuentro sin renunciar a buscar el cuarto. Samuel Soares evitó una nueva anotación de André Silva al 64’, Pablo Rosario estuvo cerca con un disparo desde fuera del área y Pepê obligó nuevamente al arquero del Benfica a intervenir. Más adelante, Bednarek rozó el 4-1 con un remate de cabeza después de un tiro de esquina.
Farioli realizó varios movimientos para cerrar el partido. Francisco Moura entró por Martim Fernandes, Borja Sainz sustituyó a William Gomes y posteriormente aparecieron Oskar Pietuszewski y Samu Aghehowa, dos futbolistas que regresaron a la convocatoria después de superar problemas físicos. Santiago Gimenez, quien figuraba entre los suplentes, no fue utilizado por el entrenador italiano. El mexicano venía de marcar su primer gol con Porto ante Casa Pia, tanto con el que además alcanzó las 100 anotaciones como profesional.
El 3-1 permitió al Porto extender a siete su cadena de triunfos en las primeras siete jornadas de la temporada y conservar el registro perfecto en el campeonato. Farioli, además, alcanzó las siete victorias iniciales por segundo curso consecutivo, algo que ningún entrenador del club había conseguido anteriormente.
El inicio también coloca a los Dragones frente a uno de los registros históricos de la institución. El récord absoluto del Porto en un arranque de campeonato es de 13 victorias consecutivas, conseguido en la temporada 1939-40 bajo la dirección de Mihály Siska, campaña que terminó con el título. Con siete triunfos ya acumulados, el conjunto azul y blanco necesitaría mantener su paso durante seis jornadas más para igualar aquella marca.