Bélgica habría presentado una apelación por el ‘Balogun Gate’, mientras la UEFA y Joseph Blatter cuestionan a la FIFA
La Federación Belga de Fútbol (RBFA) tendría una pelea administrativa con FIFA a unas horas de que se enfrente el equipo con los Estados Unidos

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La Federación Belga de Fútbol (RBFA) habría presentado una apelación de última hora por la polémica decisión de la FIFA de quitarle la tarjeta roja a Folarin Balogun previo al partido entre Estados Unidos y Bélgica de este lunes 6 de julio en el Estadio Seattle, tras la supuesta intervención del propio presidente Donald Trump, lo que dejó en entredicho la autonomía del organismo que dirige Gianni Infantino.
La tensión comenzó desde el momento en el que la FIFA decidió retirarle la tarjeta roja a Folarin Balogun. El futbolista del USMNT recibió el cartón escarlata durante la victoria de Estados Unidos por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo. El reglamento establece que el jugador de 25 años debería haber recibido al menos un partido de suspensión. Sin embargo, un texto de CNN revela que Donald Trump le habría hecho una llamada a Gianni Infantino para solicitar que la FIFA revisara el caso. Horas más tarde, el organismo revirtió la suspensión a través de su comisión disciplinaria bajo el Artículo 27 de su código, que permite al órgano judicial suspender total o parcialmente la implementación de una medida disciplinaria en el campo durante un período de prueba.
De acuerdo con información de diversos medios belgas como Le Soir y VRT NWS, el ‘Balogun Gate’ acaba de sumar otro capítulo y, a unas cuantas horas de que se celebre el partido de los octavos de final del Mundial 2026, la RBFA habría enviado un correo electrónico a la FIFA con la intención de apelar la decisión del ente que regula el fútbol internacional en torno al delantero de Estados Unidos.

El periódico La Libre añade otro motivo más de indignación para los belgas tras señalar que, en la reunión que suelen tener las federaciones de ambos equipos con la FIFA antes de un partido de la Copa del Mundo, los dirigentes de la RBFA habrían quedado “atónitos al comprobar que la página en la que se hablaba de las suspensiones automáticas había sido eliminada. Una página que, sin embargo, estaba presente en las cuatro primeras reuniones previas a cada partido de los Diablos”, según recalca el medio de comunicación belga.
Bélgica tiene tiempo para presentar una denuncia por inelegibilidad de un jugador hasta dos horas después del pitido final del partido contra Estados Unidos, por lo cual, pese a que el tiempo apremia, los Diablos Rojos todavía tendrían margen de maniobra para mover sus piezas. Tan solo este domingo, la propia RBFA habría asegurado en un comunicado de prensa que se encontraba estudiando todas las opciones y, tras varias horas, al fin habría presentado su apelación este lunes 6 de julio.
UEFA y Joseph Blatter coinciden en las críticas
La UEFA, organismo que dirige el fútbol europeo y que es comandado por Aleksander Čeferin, también expuso su inconformidad por la decisión de la FIFA en un comunicado de prensa publicado previo al encuentro entre Bélgica y Estados Unidos.
“El fútbol, al igual que cualquier otro deporte, se basa en reglas que constituyen el fundamento de una competición justa, honesta y transparente. A veces, las normas están sujetas a interpretación. En este caso, no es así”, indica el texto de la UEFA. “La suspensión automática de un partido como mínimo tras una tarjeta roja no queda a discreción de los órganos rectores, ni requiere la decisión de una autoridad competente para su aplicación”.
Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, también expresó su inconformidad por la supuesta intervención de Donald Trump ante la FIFA, en una injerencia poco convencional en el fútbol internacional.
Red cards are not overturned by political phone calls. They are overturned by rules, evidence and independent bodies. If a U.S. President intervenes with the FIFA President — and a player is suddenly cleared before a World Cup knockout match — the question is unavoidable: Quo…
— Joseph S Blatter (@SeppBlatter) July 6, 2026
“Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. Se anulan por reglas, evidencia y organismos independientes. Si un presidente de EE. UU. interviene con el presidente de la FIFA —y un jugador es repentinamente absuelto antes de un partido de eliminación directa en la Copa del Mundo—, la pregunta es inevitable: ¿Quo vadis, FIFA?”, sentenció Blatter en sus redes sociales.


