FIFA acelera el análisis para ampliar el Mundial 2030 a 64 selecciones
La FIFA estudia ampliar el Mundial 2030 a 64 selecciones y analiza su impacto deportivo, comercial y logístico, ante las dudas de UEFA y Concacaf

- FIFA responde a las críticas por Forward Enterprise: “Nadie está vendiendo el fútbol”
- ¿FMF apoyará a Infantino? México analiza el plan de FIFA que Concacaf ya rechazó
- UEFA amenaza con boicot: los torneos FIFA que podrían quedarse sin Europa
La FIFA comenzó a estudiar de manera formal el impacto que tendría ampliar la Copa del Mundo de 48 a 64 selecciones a partir de la edición de 2030. El organismo abrió un proceso para contratar a una agencia independiente que analice las consecuencias deportivas, comerciales y operativas de una modificación que volvería a transformar el torneo después del formato estrenado en 2026.
El proyecto todavía no ha sido aprobado y se encuentra en una fase de evaluación, pero los documentos conocidos este viernes 31 de julio muestran que la FIFA estableció plazos concretos para obtener resultados. La intención es conocer cómo afectaría la expansión a los ingresos, el calendario internacional, el bienestar de los futbolistas, la calidad de los partidos y la organización de las eliminatorias.
La posibilidad de llegar a 64 participantes había sido planteada por la Conmebol como una medida especial para conmemorar los 100 años de la primera Copa del Mundo, disputada en Uruguay en 1930. La iniciativa sumaría 16 lugares al modelo de 48 selecciones utilizado en México, Estados Unidos y Canadá 2026, torneo que contó con 104 encuentros.
Latest breaking news
— Martyn Ziegler (@martynziegler) July 31, 2026
This is incredible. FIFA yesterday issued brief to possibly expand World Cup to 64 teams – decision by August 14.
I wonder who would benefit most… maybe private investors… pic.twitter.com/k9ixlrmS14
FIFA fija un calendario corto para evaluar la expansión
De acuerdo con el documento consultado por distintos medios internacionales, las empresas interesadas deberán presentar sus propuestas antes del 7 de agosto. La FIFA pretende elegir a la agencia encargada del estudio el 14 de agosto, por lo que la firma seleccionada tendría menos de un mes para completar el análisis solicitado.
El informe definitivo tendría que ser entregado el próximo 11 de septiembre. El calendario establecido abre la posibilidad de que el organismo adopte una postura sobre la expansión antes de que termine 2026, aunque cualquier modificación deberá pasar por los órganos correspondientes y por el proceso de consulta con las asociaciones miembro.
Entre los puntos económicos se encuentra una proyección sobre los ingresos adicionales que podrían generar la venta de boletos, los patrocinios y los derechos de transmisión. También se analizará la reacción de federaciones, confederaciones, jugadores, clubes, aficionados, operadores comerciales y ciudades interesadas en recibir partidos del torneo.
El estudio no estará limitado a los beneficios comerciales. La FIFA pidió revisar el impacto sobre el bienestar de los jugadores, la calidad del producto, el calendario internacional y la percepción del ecosistema del fútbol. Tampoco se ha anunciado cómo se distribuirían las 16 plazas adicionales entre las seis confederaciones ni cuál sería el sistema de competencia.
Gianni Infantino ya había señalado después del Mundial 2026 que la propuesta sería examinada por los comités correspondientes. El presidente de la FIFA sostuvo que cada selección debe tener la posibilidad de aspirar a participar en una Copa del Mundo, aunque aclaró que el tema todavía debía discutirse dentro del organismo.
El proyecto enfrenta dudas por calendario, calidad y clasificación
La expansión también enfrenta resistencia dentro del fútbol internacional. Representantes de UEFA y Concacaf han cuestionado un nuevo aumento en el número de participantes, debido a sus posibles efectos sobre las eliminatorias, la competitividad de la fase final y la carga de trabajo de los jugadores.
Uno de los argumentos contrarios señala que permitir la clasificación de más países podría reducir la importancia deportiva y comercial de los procesos eliminatorios continentales. La evaluación solicitada por la FIFA deberá determinar si un torneo con 64 selecciones mantendría el nivel competitivo y el interés durante todas sus fases, además de calcular cuántos estadios y ciudades serían necesarios.
La edición de 2030 ya cuenta con una estructura territorial particular. Marruecos, Portugal y España serán los anfitriones principales, mientras que Uruguay, Argentina y Paraguay recibirán un encuentro cada uno como parte de la celebración por el centenario. Las seis selecciones tendrán su clasificación asegurada por su condición de organizadoras.
Un incremento a 64 participantes podría modificar la distribución de partidos entre los países sede. La propuesta impulsada desde Sudamérica busca que Uruguay, Argentina y Paraguay tengan una participación mayor en la organización, en lugar de recibir únicamente los encuentros conmemorativos previstos en el proyecto original.
La discusión ocurre apenas semanas después de concluir la primera Copa del Mundo con 48 selecciones. El formato utilizado entre 1998 y 2022 contó con 32 equipos, por lo que una nueva ampliación en 2030 significaría dos cambios consecutivos en un periodo de ocho años. La FIFA deberá resolver si los beneficios económicos y de representación compensan las consecuencias deportivas y logísticas.
Por ahora, el Mundial 2030 mantiene oficialmente su formato de 48 selecciones. La contratación de la agencia y la entrega del informe de septiembre serán los siguientes pasos antes de que la FIFA determine si continúa con el proyecto y presenta una propuesta formal para llevar la competencia a 64 participantes.


