Xelajú queda al borde del fracaso y Roberto Hernández reconoce una realidad preocupante
La Copa Centroamericana 2026, un objetivo que empieza a alejarse.

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Xelajú MC quedó contra las cuerdas en la Copa Centroamericana 2026 y su propio entrenador, Roberto Hernández, reconoció que el equipo no estuvo a la altura del desafío internacional. La goleada 5-2 sufrida ante Plaza Amador dejó a los Súper Chivos sin puntos después de dos presentaciones y con un panorama extremadamente complicado en el Grupo A. Más allá de la derrota, las palabras del técnico encendieron las alarmas: admitió la superioridad del rival y hasta consideró que el marcador pudo haber sido más amplio.
Xelajú había viajado a Panamá con la necesidad de sumar después de perder 1-0 frente a Alajuelense en Costa Rica durante su estreno. Incluso comenzó arriba ante Plaza Amador, pero terminó completamente superado y sufrió cinco goles que dejaron al descubierto los problemas del equipo para responder ante la velocidad de su rival.
Hernández no buscó excusas después del encuentro y realizó una fuerte autocrítica sobre la actuación de sus dirigidos. “Arrancamos bien, incluso nos pusimos arriba en el marcador, en el primer tiempo fue parejo, pero nos vimos en desventaja en pocos minutos y en el segundo ni metimos las manos, probablemente por el plan de juego o la velocidad de ellos, pero nos hizo daño”.
Para el entrenador, una de las grandes diferencias estuvo precisamente en el ritmo que presentó Plaza Amador. Xelajú intentó modificar su estructura defensiva durante el encuentro, pero ni siquiera los cambios consiguieron detener al conjunto panameño. “Este tipo de competencias son así, con mucho ritmo y vértigo, no estuvimos a la altura para un torneo como este y por eso el marcador fue abrumador, incluso creo que corto porque nos salvamos de más”.
La declaración refleja la preocupación que dejó la presentación de los Súper Chivos. Hernández también descartó utilizar como explicación las dificultades atravesadas durante la preparación y reconoció directamente la superioridad de Plaza Amador. “El rival fue superior a nosotros, no hay pretexto, no competimos y no nos alcanzó, ni siquiera para dar pelea. Las circunstancias que nos tocaron vivir en la pretemporada ya no afectan a estas alturas, simplemente no pudimos”.
¿Qué necesita Xelajú para clasificar en la Copa Centroamericana?
El panorama de Xelajú en el Grupo A es crítico. Después de dos partidos disputados, el conjunto guatemalteco permanece con cero puntos, mientras Alajuelense y Plaza Amador ya alcanzaron las seis unidades. Diriangén también se encuentra por delante con tres puntos. A los Súper Chivos solamente les quedan dos encuentros y tienen una particularidad que puede alimentar una mínima esperanza: ambos serán como locales. Primero deberán recibir a Diriangén de Nicaragua y posteriormente a Luis Ángel Firpo de El Salvador.
La obligación es prácticamente absoluta. Xelajú necesita ganar sus dos compromisos para alcanzar seis puntos y, además, esperar una combinación favorable de resultados que impida que los equipos que actualmente ocupan los primeros lugares se escapen definitivamente. El propio Hernández reconoció la delicada situación en la que quedó el equipo. “El panorama es sombrío, todos los equipos han sumado y se han hecho fuertes en casa, nosotros no pudimos sumar de visita, ahora esperamos pelearle de local y ver qué sucede en la tabla”.
De esta manera, Xelajú todavía conserva posibilidades matemáticas, pero ya no depende únicamente de sí mismo. Después de dos derrotas como visitante, deberá cambiar radicalmente su rendimiento en Guatemala y esperar ayuda externa para evitar una eliminación en la fase de grupos.
Xelajú, obligado a reaccionar para evitar el fracaso
La Copa Centroamericana era una oportunidad para que Xelajú volviera a competir contra algunos de los principales clubes de la región, pero sus primeras dos presentaciones dejaron un balance preocupante: dos derrotas, cero puntos, dos goles a favor y seis en contra. Más inquietante todavía fue el diagnóstico de su propio entrenador. Hernández no habló de mala suerte ni buscó responsables externos: reconoció que Xelajú “no estuvo a la altura”, que no consiguió competir y que el 5-2 incluso pudo ser más contundente.
Ahora el margen desapareció. Los Súper Chivos tendrán dos partidos en casa para intentar una remontada que parece muy complicada. Diriangén y Firpo serán las últimas oportunidades de Xelajú para cambiar su historia y evitar que su participación en la Copa Centroamericana 2026 termine convertida en un fracaso.


