Cuando los fichajes pesan más que la cantera: Monterrey y Tigres, en problemas con la Regla de menores
Los dos clubes regios, acostumbrados a los fichajes de renombre, ocupan los últimos lugares de la tabla de minutos juveniles

En el futbol mexicano parece más sencillo abrir la chequera que abrirle un espacio a un juvenil. Comprar experiencia, contratar figuras internacionales y construir plantillas de alto presupuesto se ha convertido en parte de la identidad de Tigres y Monterrey. Sin embargo, cuando se trata de mirar hacia las fuerzas básicas, los dos gigantes del norte tienen una deuda pendiente.
El Apertura 2026 está por terminar y la llamada Regla de Menores ha dejado al descubierto una contradicción en los proyectos deportivos de ambos clubes: pueden presumir de inversiones importantes en sus primeros equipos, pero son los que menos minutos reglamentarios han acumulado con futbolistas jóvenes.
La jornada 15 retrató su realidad. Tigres cayó 3-0 ante Pachuca y quedó matemáticamente eliminado de la Liguilla, mientras que Monterrey empató 3-3 contra Tijuana y descendió al noveno puesto de la clasificación, momentáneamente fuera de los lugares que otorgan un boleto a la fase final.
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Pero existe otra tabla en la que los regiomontanos tampoco encuentran respuestas. Rayados ocupa el último lugar de la Regla de Menores, con apenas 904 minutos contabilizados y 266 pendientes. Un escalón arriba aparece Tigres, con 936 acumulados y 234 por cumplir.
No son los únicos rezagados. A falta de dos jornadas ordinarias para concluir la fase regular, nueve de los 18 clubes todavía no alcanzan la cuota obligatoria. Sin embargo, resulta especialmente llamativo que las dos instituciones de Nuevo León, reconocidas por su capacidad económica, aparezcan en el fondo.
La comparación con Tijuana resulta reveladora. Los Xolos, que cuentan con Gilberto Mora como uno de los rostros más importantes de la nueva generación mexicana, han acumulado 2,513 minutos aplicables a la regla. Es decir, 1,609 más que Monterrey, su rival de la Jornada 15.
La diferencia no demuestra por sí sola quién tiene la mejor cantera, pero sí refleja dos maneras distintas de incorporar futbolistas jóvenes a la competencia de Primera División.
¿Qué es la Regla de Menores de la Liga MX?

La Regla de Participación de Menores es una disposición que obliga a los equipos de Primera División a otorgar minutos de juego a futbolistas jóvenes. Para el Apertura 2026, el artículo 49 del Reglamento de Competencia de la Federación Mexicana de Fútbol establece que cada institución debe acumular al menos 1,170 minutos con jugadores nacidos en 2004 o años posteriores. Todos los minutos disputados por futbolistas elegibles se contabilizan al 100%, aunque existe un límite de 225 minutos acreditables por club en cada encuentro.
Su propósito es que los jóvenes no permanezcan exclusivamente en categorías inferiores y tengan oportunidades reales de competir en el máximo circuito.
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La norma también contempla mecanismos para reconocer participación cuando un futbolista se ausenta por convocatorias a selecciones nacionales, siempre que cumpla con las condiciones reglamentarias.
¿Desde cuándo existe la Regla de Menores?
Aunque su regreso más reciente ocurrió en el Apertura 2024, la disposición tiene una historia de más de dos décadas. Su antecedente es la famosa Regla 20/11, implementada originalmente en 2005, que obligaba a los clubes a dar participación a futbolistas menores de 20 años y 11 meses. Durante aquella etapa, vigente hasta 2011, el fútbol mexicano presenció la aparición de jugadores que posteriormente construirían carreras importantes, entre ellos Andrés Guardado, Javier Hernández y Héctor Moreno.
La medida regresó en el Apertura 2018, pero volvió a desaparecer en 2020, cuando la Liga MX realizó distintas modificaciones a su estructura de competencia. Cuatro años después, la Federación Mexicana de Fútbol decidió recuperarla ante la preocupación por la falta de continuidad de los jóvenes. En el Apertura 2024 se estableció una cuota inicial de 1,000 minutos, con porcentajes de contabilización dependiendo del año de nacimiento de los futbolistas. Posteriormente, la exigencia aumentó a 1,170 minutos, cifra que permanece vigente en la temporada 2026-2027.
Tigres y Rayados: expertos en fichajes pero carentes en oportunidades
Durante años, Tigres y Monterrey han construido buena parte de su protagonismo alrededor de contrataciones importantes. La llegada de futbolistas consolidados, la búsqueda constante de refuerzos y la exigencia de competir por títulos forman parte de sus respectivos modelos deportivos.
Esa apuesta les ha permitido alcanzar éxitos y protagonismo en distintas etapas. Sin embargo, también ha generado cuestionamientos sobre el espacio que queda para los jóvenes cuando los planteles se encuentran repletos de jugadores experimentados.
En Tigres, el debate es especialmente antiguo. El club universitario ha recibido críticas por incorporar futbolistas mexicanos con proyección que posteriormente son tapados o encuentran muy pocas posibilidades de destacar. Como ejemplos están los casos de Jonathan Espericueta, Eugenio Pizzuto, Marcelo Flores, Ozziel Herrera y, en su momento, Diego Lainez. Sus trayectorias no pueden atribuirse exclusivamente a las decisiones de Tigres. El rendimiento individual, las lesiones y la competencia interna también influyen. No obstante, estos casos alimentaron una percepción que persigue a la institución: la de un equipo donde resulta más complicado consolidar a un joven que contratar a un futbolista reconocido.
La realidad del Apertura 2026 vuelve a poner ese modelo bajo escrutinio. Los felinos llegan a la recta final eliminados matemáticamente de la Liguilla, con apenas 15 puntos después de la Jornada 15 y con una obligación pendiente de 234 minutos juveniles. La situación resulta paradójica: un club acostumbrado a pelear por campeonatos tendrá que aprovechar sus últimos compromisos, ya sin posibilidades de clasificar, para completar una cuota de participación juvenil que pudo administrar durante todo el semestre.
Monterrey tampoco escapa a los cuestionamientos. Rayados cuenta con una estructura deportiva importante y ha demostrado que puede desarrollar jugadores de calidad. Íker Fimbres y César Garza son ejemplos recientes. Sin embargo, la existencia de futbolistas jóvenes destacados no ha sido suficiente para impedir que el club termine la Jornada 15 en el último lugar de minutos reglamentarios.
El problema, entonces, no necesariamente es la ausencia de talento. Es la continuidad de las oportunidades y la manera en que los juveniles encuentran espacio dentro de proyectos construidos para obtener resultados inmediatos. Y allí aparece una contradicción que alcanza a buena parte de la Liga MX: los clubes necesitan formar futbolistas para asegurar el futuro, pero frecuentemente organizan sus plantillas pensando únicamente en la siguiente victoria.

Tabla de minutos de la Regla de Menores tras la Jornada 15 del Apertura 2026
De acuerdo con los registros de la Liga MX, nueve equipos ya cumplieron con los 1,170 minutos establecidos en el reglamento. Los otros nueve deberán aprovechar sus compromisos restantes para evitar una sanción.
- Club Tijuana: COMPLETADO
- Atlante: COMPLETADO
- América: COMPLETADO
- Necaxa: COMPLETADO
- Pachuca: COMPLETADO
- Pumas: COMPLETADO
- Atlas: COMPLETADO
- Chivas: COMPLETADO
- Atlético de San Luis: COMPLETADO
- Puebla: 1074 minutos (96 restantes)
- Cruz Azul: 1066 minutos (104 restantes)
- FC Juárez: 1053 minutos (117 restantes)
- Toluca: 1039 minutos (131 restantes)
- Santos Laguna: 1038 minutos (132 restantes)
- Querétaro: 1023 minutos (147 restantes)
- León: 1021 minutos (149 restantes)
- Tigres: 936 minutos (234 restantes)
- Rayados de Monterrey: 904 minutos (266 restantes)
La situación de los equipos pendientes todavía tiene solución. Puebla necesita solamente 96 minutos, Cruz Azul requiere 104 y Juárez está a 117 de completar la obligación. El panorama es distinto para Tigres y Monterrey. Ambos necesitan distribuir la participación juvenil entre al menos dos encuentros, pues el reglamento permite acreditar un máximo de 225 minutos por club en cada partido.
Tigres dispone de sus dos últimas jornadas para completar los 234 minutos que le faltan. Monterrey, por su parte, cuenta con una ventaja adicional: además de las fechas 16 y 17, tiene pendiente el partido de la Jornada 7 contra Querétaro, programado para el 14 de noviembre.
Así, los dos clubes todavía pueden cumplir matemáticamente. La interrogante es por qué han llegado a la recta final del campeonato con semejante rezago.
¿Qué pasa si Tigres, Monterrey o cualquier otro equipo no cumple la Regla de Menores?
El Reglamento de Competencia 2026-2027 contempla dos sanciones para los clubes que no alcancen los 1,170 minutos durante la fase regular.
- La primera es deportiva: una reducción de tres puntos en la Tabla General de Clasificación y en la Tabla de Cociente.
- La segunda es económica: una disminución del 15% de los recursos que reciben por concepto de Derechos de Formación.
En el caso de Monterrey, una eventual reducción de tres puntos podría tener consecuencias especialmente delicadas, debido a que se encuentra involucrado en la pelea por los últimos boletos a la Liguilla. Para Tigres, que ya no tiene posibilidades matemáticas de clasificar, la resta no cambiaría su eliminación, aunque sí afectaría su registro de puntos y su posición en la Tabla de Cociente.
La amenaza de una sanción no es nueva. Durante la primera etapa de la Regla 20/11 existieron antecedentes de clubes castigados, como Jaguares de Chiapas en el Apertura 2005, y San Luis y Querétaro en el Apertura 2006.
Futbolistas destacados surgidos a partir del regreso de la Regla de Menores

El debate sobre la efectividad de la disposición no puede limitarse a las sanciones o a los minutos pendientes. También es necesario observar a los futbolistas que han encontrado oportunidades y se han consolidado durante esta nueva etapa.
Gilberto Mora, de Tijuana, es probablemente el ejemplo más visible. El mediocampista debutó en Primera División con apenas 15 años y se convirtió en uno de los principales talentos mexicanos de su generación. Su crecimiento lo llevó a la Selección Mexicana y a disputar la Copa Mundial de 2026, donde hizo historia por su precocidad. Su caso demuestra lo que puede ocurrir cuando un futbolista joven encuentra continuidad, confianza y responsabilidades dentro del primer equipo.
Íker Fimbres, de Monterrey, representa una paradoja dentro de esta historia. Surgido del sistema de formación rayado, ha mostrado condiciones para competir en Primera División y participó con México en el Mundial sub 20 de 2025. Su aparición demuestra que la institución regiomontana sí cuenta con futbolistas capaces de abrirse camino, aunque su acumulado colectivo en la regla siga siendo el más bajo del torneo.
En Guadalajara, Hugo Camberos y Santiago Sandoval se han convertido en otros jugadores jóvenes que han llamado la atención por su velocidad y capacidad ofensiva. Su crecimiento forma parte de una generación que ha recibido oportunidades en el Rebaño Sagrado, que se han consagrado en selecciones menores y se han abierto un espacio en la Selección Mexicana mayor.
Estos futbolistas no deben considerarse productos exclusivos de la regla. Detrás de su desarrollo existen años de formación, trabajo individual y decisiones técnicas. Sin embargo, sus casos muestran la importancia de contar con espacios competitivos para las nuevas generaciones. La verdadera medida del éxito no será cuántos jóvenes aparecen en una hoja de alineación, sino cuántos consiguen permanecer en Primera División cuando dejan de cumplir con el requisito de edad.


