La FIFA y la obsesión por lo viral: Lati alerta sobre degradación del deporte
Figuras como Luis de la Fuente, Lionel Scaloni y Lionel Messi han sido expuestas a escenarios donde su autoridad y voz quedan relegadas, con el objetivo de generar contenido para redes sociales
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Alberto Lati expresa una profunda indignación por la forma en que la FIFA ha priorizado el espectáculo mediático sobre el respeto a los profesionales del fútbol. El periodista destaca la incómoda situación vivida por el seleccionador español, Luis de la Fuente, quien fue abucheado por aficionados rivales mientras intentaba hablar antes de una final trascendental. Para Lati, la responsabilidad no recae en los aficionados, sino en una organización que expone a los protagonistas a escenarios donde su autoridad y su voz son vulneradas en favor del caos mediático.
El análisis critica duramente la transformación de las comparecencias de prensa en eventos de entretenimiento que mezclan figuras del fútbol con celebridades de otros ámbitos. Lati señala que entrenadores como Scaloni y jugadores como Messi son rodeados por titanes de otros deportes como Novak Djokovic y Tom Brady, o artistas como Travis Scott, no para responder a preguntas periodísticas, sino para posar en selfies virales. Según el autor, la FIFA busca desesperadamente mezclar nichos para aumentar su alcance, convirtiendo el deporte en una especie de “telerealidad” o un montaje al estilo de la película The Truman Show.
Lati acuña el término “esclavos de lo viral” para describir la obsesión de la FIFA por convertir cada momento en un “happening” o suceso mediático. Argumenta que el fútbol, por su naturaleza competitiva y sus narrativas internas en la cancha, ya era el precursor de la telerrealidad y no necesitaba de estos adornos externos. Sin embargo, la organización parece decidida a forzar situaciones para que el deporte sea consumido como un producto de entretenimiento masivo, desvirtuando el trabajo real de quienes cobran por jugar o dirigir.
La crítica se personaliza en la figura de Gianni Infantino, a quien Lati describe como un dirigente que ha superado en términos negativos a su predecesor, Joseph Blatter. Se le acusa de utilizar a la FIFA para favores políticos, de intentar “americanizar” el fútbol dividiendo los partidos en cuatro cuartos como en la NFL o la NBA, y de convertir los descansos en espectáculos musicales similares a Coachella. Lati cuestiona la falta de decoro institucional de Infantino, a quien describe actuando como un “barra brava” al celebrar entre los jugadores, perdiendo el sentido de su cargo.
Finalmente, la nota concluye que la intención detrás de todas estas acciones es puramente la viralidad a cualquier precio. Lati menciona como ejemplo final un altercado entre Tom Brady y el youtuber Logan Paul, señalando que este tipo de incidentes son buscados deliberadamente para generar impacto en redes sociales. Para el periodista, este enfoque representa una degradación del fútbol, donde la esencia del deporte queda sepultada bajo una capa de espectáculo prefabricado diseñado para el consumo rápido y masivo.


