México pierde gol y solidez: las asignaturas pendientes en el inicio de la era Rafa Márquez
La Selección Mexicana busca recuperar la contundencia y la seguridad que mostró en el Mundial

La Selección Mexicana comenzó la etapa de Rafael Márquez con dos empates consecutivos y con varias tareas por resolver. El 1-1 frente a Colombia y el mismo marcador ante Perú dejaron una coincidencia: México comenzó abajo en ambos encuentros y necesitó reaccionar para evitar la derrota, una situación distinta a la seguridad mostrada durante buena parte de la pasada Copa del Mundo.
El contraste aparece principalmente en defensa. Durante el Mundial 2026, México inició con tres triunfos en la fase de grupos ante Sudáfrica, Chequia y Corea del Sur, todos sin recibir anotación. Después superó 2-0 a Ecuador en dieciseisavos de final, por lo que completó cuatro victorias consecutivas y cuatro porterías en cero antes de enfrentar a Inglaterra.
La racha terminó en los octavos de final. Inglaterra derrotó 3-2 al Tricolor en el Estadio Ciudad de México, con dos goles de Jude Bellingham y uno de Harry Kane. Julián Quiñones y Raúl Jiménez descontaron para México, que quedó eliminado después de haber recibido sus únicos tres goles de toda la competencia en ese encuentro.
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Ahora el escenario es distinto. En los dos primeros partidos de Márquez, México recibió un gol ante Colombia y otro frente a Perú. Más allá de la cifra, en ambos encuentros el rival abrió el marcador, lo que obligó al equipo nacional a perseguir el resultado y cambiar su planteamiento durante el desarrollo de los partidos.
La otra asignatura pendiente está en el ataque. México acumula solamente dos goles durante los primeros 180 minutos de la era Márquez y ninguno ha sido conseguido por un delantero. Gilberto Mora marcó el empate contra Colombia, mientras Víctor Guzmán apareció desde la defensa para conseguir el 1-1 frente a Perú.
Esa producción adquiere mayor relevancia por las ausencias de Raúl Jiménez y Julián Quiñones, dos de los futbolistas que terminaron el Mundial con peso dentro del ataque mexicano. Ambos marcaron precisamente contra Inglaterra en el último partido del torneo y actualmente permanecen fuera por lesión.
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Sin Jiménez y Quiñones, Márquez necesita encontrar otras fuentes de gol. Germán Berterame apareció como referencia ofensiva ante Perú, mientras Santiago Gimenez llegó al encuentro sin encontrarse al cien por ciento debido a una sobrecarga muscular e ingresó en la segunda mitad con poca fortuna. Isaías Violante y Orbelín Pineda completaron el frente de ataque, pero nuevamente el gol tuvo que llegar desde otra línea.
El problema tampoco se reduce únicamente al delantero centro. México necesita generar situaciones más claras para sus atacantes, tener mayor presencia dentro del área y convertir la posesión en oportunidades. Dos partidos y ningún gol de un delantero muestran una de las primeras áreas que Márquez deberá trabajar mientras espera recuperar piezas.
Jiménez aporta juego de espaldas, presencia dentro del área y capacidad para asociarse fuera de ella. Quiñones ofrece otra clase de amenaza, con recorridos desde diferentes sectores, potencia y capacidad para atacar espacios. Sin ambos, el nuevo cuerpo técnico todavía busca la combinación que permita recuperar variantes en los metros finales.
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También será necesario recuperar la consistencia defensiva que sostuvo buena parte de la participación mundialista. México pasó de cuatro encuentros consecutivos sin conceder un solo gol en el Mundial a recibir primero en los dos partidos posteriores al cambio de entrenador. No significa únicamente evitar goles, sino controlar mejor los momentos iniciales para no quedar condicionado por el marcador.
Los primeros 180 minutos del nuevo proceso dejan así dos prioridades: recuperar la seguridad que México mostró durante sus primeros cuatro partidos del Mundial y encontrar soluciones ofensivas mientras regresan Jiménez y Quiñones. Márquez ha utilizado estos encuentros para observar jugadores y ampliar su base, pero los siguientes compromisos también servirán para comprobar si el Tricolor puede convertir esas pruebas en goles, ventajas tempranas y victorias.


