Álex Diego pide mesura tras el campeonato sub 20 y lanza advertencia a sus jugadores
El seleccionador defendió el trabajo de fuerzas básicas y explicó el reto que le espera a los campeones en Primera División
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México cerró el Premundial sub 20 de la Concacaf con el campeonato y los objetivos deportivos cumplidos, pero Álex Diego evitó que el título se convirtiera en una garantía para sus futbolistas. El entrenador de la selección mexicana sub 20 advirtió que el siguiente reto será regresar a sus clubes, competir por minutos y demostrar que pueden consolidarse en Primera División, después de un proceso que, según explicó, comenzó a construirse hace más de dos años.
“Bueno, sí, conseguimos lo anhelado, el título, los boletos a Olimpiadas, vía Mundial. ¿Qué debe pasar? Tienen que regresar a los equipos, seguir trabajando, seguir ganando su lugar, tratar de tener minutos, consolidarse. Siempre lo he dicho: tener mesura con ellos. La verdad que el equipo estuvo muy bien en el torneo, pero después hay que regresar a competir y ganarse un lugar. Eso es lo que tienen que hacer”, señaló Diego después de la conquista mexicana.
El estratega también habló sobre lo que significó personalmente completar el proceso. La obtención del campeonato fue la culminación de una planificación que el cuerpo técnico comenzó mucho antes del torneo, con giras internacionales, seguimiento de jugadores y la construcción de un modelo de juego. “Fue un día muy especial para mí, fue un sueño. Es algo que no solo soñamos, sino que lo trabajamos desde hace más de año y medio. Lo proyectamos hace más de año y medio y hoy se consolidó todo ese trabajo que hicimos. Lo viví muy contento, muy feliz, con mucha confianza. El equipo siempre se mantuvo en la misma línea. Muy contento por todos los jugadores”.
Uno de los temas que más destacó fue la respuesta de la afición en el Estadio Azteca. Diego calculó una asistencia de entre 40 y 50 mil personas y atribuyó esa conexión al comportamiento de sus jugadores dentro del terreno de juego. “La verdad, increíble lo que se vivió hoy en el estadio con 40, 45 mil, 50 mil personas, no sé cuántos había. Fue increíble. Esa conexión la lograron los jugadores con la afición por su entrega, por su disposición, por cómo juegan. Muy contento con todo, muy contento por los jugadores. La verdad que consolidamos un sueño y un proceso que pensamos desde hace más de dos años”.
El técnico tampoco esquivó la situación de quienes quedaron fuera de las convocatorias ni los casos de futbolistas cuya elegibilidad todavía no está definida. Álex Diego dejó claro que pertenecer a la selección mexicana exige mantener un nivel constante, mientras explicó las situaciones particulares de Mateus Rey y William Gabriel. “Los que se quedan afuera del proceso, que sigan trabajando. La realidad es que esto es así. Ellos están en constante cambio, tienen que seguir manteniendo el nivel para poder formar parte de la selección. La selección tiene estándares muy altos”.
Sobre Rey y Gabriel, agregó: “Mateus sí, pero también tiene un tema de que no sabe bien si con Brasil o con México. Entendemos los tiempos, ellos tienen la decisión en sus manos. Lo de William hay que esperar. Creo que está en proceso de nacionalizarse y, si es así, será elegible para nosotros también”. De esta forma, Diego dejó abierta la posibilidad de incorporar nuevos elementos, pero condicionada tanto a la situación administrativa como al rendimiento deportivo.
El entrenador también dirigió parte de sus declaraciones hacia los clubes de la Liga MX, aunque evitó realizar una exigencia sobre los minutos destinados a los jóvenes. En lugar de reclamar oportunidades, reconoció el trabajo de las fuerzas básicas y señaló que la selección se beneficia directamente de esa formación. “Yo no soy nadie para darle mensaje a los clubes. Más bien les agradezco, porque han formado muchos jugadores de gran manera, lo hacen todos los días, están atrás de ellos, gastan su energía. El fútbol mexicano, aunque muchos no lo crean, en el tema de fuerzas básicas y esos procesos, la verdad que lo hacen muy bien. Que sigan así, que sigan ocupándose ellos y nosotros aprovecharnos de su gran trabajo”.
Álex Diego fue todavía más directo al explicar cómo se construyó el equipo campeón. El técnico aseguró que el resultado del torneo representa apenas una parte visible de un proyecto desarrollado durante dos años, con seis giras por Europa y una visita a Argentina para enfrentar rivales de mayor exigencia. “El jugador del fútbol mexicano tiene grandes cualidades. Esto en realidad fue la puntita del iceberg porque llevamos dos años trabajando en este equipo, apuntalando el modelo de juego. Este es un proceso larguísimo que hemos llevado. Tuvimos seis giras a Europa, donde tuvimos partidos durísimos, fuimos a Argentina”.
En ese mismo análisis, el seleccionador asumió sin reservas la condición con la que México llegó al torneo. “El fútbol mexicano es muy competitivo. Sí dominamos el torneo. Lo sabíamos, éramos favoritos y se los dije así, sin miedo: somos favoritos, no hay que tenerle miedo a la palabra, hay que defenderlo”. La declaración marcó una de las posturas más firmes de Diego después del campeonato, al reconocer que el objetivo del grupo era responder a esa etiqueta desde antes del inicio de la competencia.
Sin embargo, su mensaje principal apuntó hacia lo que sucederá cuando los seleccionados regresen a sus clubes. Diego describió la transición entre fuerzas básicas y Primera División como un “limbo” en el que los jóvenes deben soportar suplencias, falta de oportunidades y competencia interna sin abandonar el proceso. “Siempre se los digo: están en un limbo, están en una parte donde ya están en Primera, pero todavía están en básicas. Están en esa parte en donde se tienen que consolidar. Viven situaciones a veces muy incómodas donde los dejan en la banca, donde no los toman en cuenta y es una cuestión de aguante, de seguir intentando, de estar dispuestos, de llevarse al límite”.
El técnico cerró esa reflexión con una frase dirigida al futuro de toda la generación: “Muchos en el camino se desilusionan. La realidad es que la gente que está en Primera División es porque tiene una resiliencia muy buena. Esta carrera no es de velocidades, es de aguante y hay que soportar”. En esa misma línea habló de Hugo Camberos, uno de los nombres que han seguido el proceso desde categorías anteriores: “Jugó el Mundial sub 20 pasado siendo dos años menor, pero después le falta consolidarse en Primera División. Algo le está pasando, algo tiene que hacer para ponerse en ese grupo selecto de jugadores”.


