Bastian Schweinsteiger, de la gran promesa al líder que conquistó el Maracaná
A 69 días del Mundial 2026, el mediocampista alemán entra al conteo por su evolución táctica y su papel decisivo en la final de 2014
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Cuando faltan 69 días para que comience la Copa del Mundo de 2026, el conteo de los 100 mejores jugadores en la historia del torneo se detiene en Bastian Schweinsteiger. Su caso no se explica desde un solo partido ni desde una única edición, sino desde una trayectoria que atravesó tres Mundiales y que reflejó la transformación del fútbol alemán en el siglo XXI.
Entre 2006 y 2014 disputó 20 partidos mundialistas, con dos goles y seis asistencias, participando en dos terceros lugares y en el título de Brasil 2014. Evolucionó de extremo ofensivo a mediocentro total, capaz de controlar el ritmo de juego, sostener al equipo sin balón y asumir responsabilidades estructurales en escenarios de máxima exigencia.
Alemania 2006: el origen de “Schweini”
En el Mundial de 2006, disputado en casa, Schweinsteiger apareció como mediocampista por izquierda dentro del sistema ofensivo de Jürgen Klinsmann. Con 21 años, fue titular en la fase de grupos y registró tres asistencias, participando directamente en el arranque perfecto de Alemania.
Su función consistía en abrir el campo, atacar por banda y conectar con Miroslav Klose y Lukas Podolski. Marcó el ritmo ofensivo de un equipo que rompía con la rigidez histórica alemana. En ese torneo disputó seis partidos y consolidó su perfil como generador de juego desde los costados.
El partido por el tercer lugar ante Portugal marcó su irrupción definitiva. Alemania ganó 3-1 en Stuttgart y Schweinsteiger firmó dos goles desde larga distancia, además de provocar un autogol. Fue elegido el mejor jugador del partido en una actuación que lo instaló como figura emergente del torneo y símbolo de una nueva generación.
Sudáfrica 2010: el cerebro del sistema
Entre 2006 y 2010, su transformación fue total. Bajo la influencia de Louis van Gaal en el Bayern Múnich, dejó la banda y se consolidó como mediocentro. En el Mundial de Sudáfrica asumió ese rol con la selección tras la ausencia de Michael Ballack, convirtiéndose en el eje táctico del equipo de Joachim Löw.
En ese torneo disputó siete partidos como titular en el centro del campo, registrando tres asistencias y liderando la circulación del balón. Alemania alcanzó nuevamente el tercer lugar tras eliminar a Inglaterra y Argentina, en partidos donde Schweinsteiger controló el ritmo y participó directamente en la construcción ofensiva.
Su actuación ante Argentina en cuartos de final fue el punto más alto del torneo. En la jugada del cuarto gol, condujo desde medio campo, superó a tres rivales y asistió a Arne Friedrich. Fue elegido el mejor jugador del partido y terminó el Mundial como uno de los principales candidatos al Balón de Oro, además de integrar el equipo ideal del torneo.

Brasil 2014: el líder que resistió
El Mundial de 2014 representó la culminación de su proceso. Llegó condicionado físicamente por lesiones en la rodilla y el tobillo, lo que limitó su participación en el inicio. Sin embargo, recuperó la titularidad en la fase de grupos y fue pieza central en la fase eliminatoria.
Disputó los partidos clave ante Argelia, Francia y Brasil, donde Alemania alcanzó la final tras el histórico 7-1 en semifinales. En ese sistema, su rol fue más posicional: proteger la defensa, equilibrar el mediocampo y liberar a jugadores como Toni Kroos y Sami Khedira para atacar.
El partido que definió su legado fue la final ante Argentina en el Estadio Maracaná. Schweinsteiger jugó los 120 minutos, recorrió más de 15 kilómetros y fue el jugador con más intervenciones del encuentro. Recibió seis faltas y sufrió un corte en el rostro tras un golpe de Sergio Agüero, pero permaneció en el campo y continuó liderando al equipo.
La imagen de Schweinsteiger con sangre en el rostro, negándose a abandonar el campo, se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del Mundial de 2014. Su rendimiento combinó precisión en el pase, disciplina táctica y una capacidad física que sostuvo al equipo en los momentos de mayor desgaste.
Los 100 mejores jugadores en la historia de los Mundiales
La cuenta regresiva de Claro Sports rumbo al Mundial 2026 continúa destacando a las máximas leyendas del torneo, y ahora es turno de Bastian Schweinsteiger, quien se ubica dentro del listado de los 100 mejores jugadores en la historia de la Copa del Mundo. Tras nombres históricos que marcaron distintas épocas del torneo, el mediocampista alemán entra en el ranking gracias a su evolución a lo largo de tres Mundiales y, especialmente, por su actuación en la final de Brasil 2014, donde su liderazgo y resistencia en el Maracaná definieron una de las imágenes más representativas del campeonato.
- 100 – Eden Hazard
- 99 – Diego Forlán
- 98 – Sergio Busquets
- 97 – Rudi Völler
- 96 – Arjen Robben
- 95 – Bebeto
- 94 – Carlos Alberto
- 93 – Andrea Pirlo
- 92 – Ronaldinho
- 91 – Gheorghe Hagi
- 90 – Roger Milla
- 89 – Geoff Hurst
- 88 – Bobby Moore
- 87 – Gordon Banks
- 86 – Djalma Santos
- 85 – Nilton Santos
- 84 – José Nasazzi
- 83 – Marco van Basten
- 82 – Ruud Krol
- 81 – Schiaffino
- 80 – Francesco Totti
- 79 – Obdulio Varela
- 78 – Fritz Walter
- 77 – Sándor Kocsis
- 76 – Helmut Rahn
- 75 – Paul Breitner
- 74 – Karl-Heinz Rummenigge
- 73 – Jorge Burruchaga
- 72 – Cristiano Ronaldo
- 71 – Emiliano Martínez
- 70 – Harry Kane
- 69 – Bastian Schweinsteiger


