Marco van Basten: el genio que no brilló en los Mundiales
Faltan 83 días para que comience la Copa del Mundo 2026, que se llevará a cabo en México, Estados Unidos y Canadá del 11 de junio al 19 de julio
- José Nasazzi: el ‘Gran Capitán’ de Uruguay
- Nilton Santos: el lateral moderno que cambió el fútbol para siempre
- Djalma Santos, el lateral que cambió la historia de los Mundiales: leyenda en tres equipos de estrellas
A medida que la cuenta regresiva para el Mundial 2026 avanza, los nombres de las leyendas que definieron el torneo comienzan a resonar con más fuerza. Sin embargo, existe un caso único y casi doloroso en la historia: el de Marco van Basten. Considerado por muchos como el delantero centro más completo de todos los tiempos, su historia con la Copa del Mundo es una mezcla de mala fortuna, ausencias forzadas y un talento que, irónicamente, alcanzó su cúspide fuera del máximo escenario de la FIFA.
El trauma de 1986: La ausencia que cambió una era
Antes de ser el ‘Cisne de Milán’, Van Basten fue el joven prodigio del Ajax que buscaba su primer gran escenario. En el camino a México 1986, los Países Bajos se enfrentaron a Bélgica en un playoff de vida o muerte. En el partido de ida, Marco recibió una tarjeta amarilla que lo suspendió para la vuelta en Rotterdam.
Desde la grada, vio cómo su selección ganaba 2-0 y acariciaba la clasificación, hasta que un gol agónico del belga Georges Grün en el minuto 85 eliminó a la ‘Oranje’ por la regla del gol de visitante. El mundo se quedó sin ver a un Van Basten de 21 años, en plena explosión física, en el Mundial que consagraría a Maradona.
Italia 90: El sueño que terminó en sequía
Para 1990, Van Basten ya era un gigante. Llegaba con dos Balones de Oro, dos Copas de Europa con el Milan y la corona de la Eurocopa 1988. Los Países Bajos, con el trío milanista (Gullit, Rijkaard y Van Basten), eran los favoritos indiscutibles. Sin embargo, el torneo fue un desastre logístico y deportivo:
- Caos interno: la plantilla exigía a Johan Cruyff como entrenador, pero la federación impuso a Leo Beenhakker, lo que generó fracturas irreparables en el vestuario.
- Sequía inexplicable: Van Basten, el goleador implacable que promediaba casi un gol por partido en clubes, se fue de Italia 90 con 0 goles en 4 partidos .
- Eliminación temprana: Llos neerlandeses cayeron en octavos ante Alemania Occidental (2-1), en un partido recordado más por los escupitajos entre Rijkaard y Völler que por el fútbol de Marco.
El ‘Cisne de Utrecht’: técnica de gimnasta, instinto de depredador
Lo que hacía a Van Basten especial no era solo su capacidad goleadora, sino su estética. Con 1.88 metros de altura, se movía con la ligereza de un bailarín, una agilidad que él mismo atribuía a su formación infantil en la gimnasia rítmica.
- Atributo técnico: descripción
- Control de balón: capacidad para bajar balones imposibles con un solo toque, incluso rodeado de defensas.
- Remate acrobático: especialista en chilenas y voleas. Su gol ante la URSS en la Euro 88 es considerado el mejor en la historia de las finales.
- Inteligencia táctica: podía jugar como un “10”, bajando a recibir y crear juego antes de picar al área.

El Calvario: un tobillo que dijo ‘basta’
La tragedia de Van Basten fue física. Una lesión de ligamentos en 1986, mal tratada por los médicos del Ajax que le permitieron seguir jugando con dolor, inició un proceso de degradación ósea en su tobillo derecho.
En su autobiografía, relata que en 1994 el dolor era tan insoportable que tenía que gatear desde su cama hasta el baño en medio de la noche, contando los segundos para no gritar de dolor. Su último partido oficial fue la final de la Champions League 1993 contra el Marsella, donde una dura entrada de Basile Boli terminó de romper lo poco que quedaba de su articulación.
Los 100 mejores jugadores en la historia de los Mundiales
El conteo de los más grandes futbolistas continúa, y en el puesto 83 se coloca Marco van Basten, jugador que a pesar de sus técnicas y habilidades, tuvo la ‘mala fortuna’ de no poder brillar en un Mundial.
- 100 – Eden Hazard
- 99 – Diego Forlán
- 98 – Sergio Busquets
- 97 – Rudi Völler
- 96 – Arjen Robben
- 95 – Bebeto
- 94 – Carlos Alberto
- 93 – Andrea Pirlo
- 92 – Ronaldinho
- 91 – Gheorghe Hagi
- 90 – Roger Milla
- 89 – Geoff Hurst
- 88 – Bobby Moore
- 87 – Gordon Banks
- 86 – Djalma Santos
- 85 – Nilton Santos
- 84 – José Nasazzi


