Rivelino: la izquierda histórica de Brasil que marcó una época en la Copa del Mundo
A 46 días de que inicie el Mundial 2026, vale la pena recordar a un futbolista que ayudó a definir el estilo de Brasil en la Copa del Mundo
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A 46 días de que comience el Mundial 2026, con el partido inaugural programado para el 11 de junio, el repaso por las grandes figuras de la historia de la Copa del Mundo obliga a detenerse en Roberto Rivelino, uno de esos nombres que ayudan a explicar por qué Brasil se convirtió en una referencia permanente del fútbol mundial. Su historia no se reduce a un título: atraviesa tres ediciones del torneo y conecta la etapa más brillante de la Canarinha con una época de transición en la que también supo sostener el peso de la camiseta.
Rivelino fue una pieza central del Brasil que conquistó México 1970, un equipo que aún hoy se recuerda como una de las máximas expresiones del juego ofensivo. Aquella selección ganó todos sus partidos, anotó 19 goles y cerró su recorrido con el 4-1 sobre Italia en la final, una exhibición colectiva que sigue siendo referencia cada vez que se habla de campeones que marcaron una era. En medio de ese conjunto lleno de talento, la zurda de Rivelino encontró un lugar propio.
Su impacto en México 1970 fue directo. Conocido como la ‘Patada Atómica‘ marcó ante Checoslovaquia en fase de grupos, convirtió frente a Perú en cuartos de final y volvió a aparecer contra Uruguay en semifinales. No fueron goles decorativos: ayudaron a sostener el paso de un equipo que avanzó con autoridad y que encontró en Rivelino un mediocampista capaz de ordenar, romper líneas y definir desde media distancia o a balón parado. Su remate ante Checoslovaquia quedó como una de las imágenes más recordadas de aquel torneo.
Ese Mundial también lo colocó en un sitio especial dentro de una constelación de figuras. Pelé era el eje, Jairzinho el vértigo, Tostão el enlace, Gerson la pausa. Rivelino aportaba otra cosa: agresividad con pelota, visión para el último pase y una pegada que podía cambiar un partido en segundos. En una selección que parece irrepetible, su nombre nunca quedó fuera de la discusión porque su influencia fue visible en cada tramo del campeonato.

Cuando Pelé dejó la selección, Brasil entró a Alemania 1974 con otro tipo de exigencia, y Rivelino tuvo que asumir todavía más peso. El campeón defensor terminó en el cuarto puesto, pero el mediocampista volvió a responder con goles y liderazgo ofensivo. Marcó frente a Alemania Oriental, Zaire y Argentina, demostrando que su papel no dependía del contexto ni del brillo de otros compañeros. En un torneo más áspero para Brasil, su zurda volvió a ser una salida.
Cuatro años después, en Argentina 1978, Rivelino volvió a aparecer en la Copa del Mundo ya como uno de los veteranos del plantel. Brasil terminó en el tercer lugar tras vencer a Italia y cerró el torneo invicto, aunque sin acceso a la final por diferencia de goles. Ese dato explica bien el valor de aquella participación: la selección no se cayó, compitió hasta el final y encontró en Rivelino experiencia, control y lectura de juego para atravesar otro escenario de máxima presión.
Hablar de Rivelino en los Mundiales también es hablar de estilo. Su pie izquierdo, su golpeo en tiros libres y su manera de conducir marcaron una época en Brasil. Fue un mediocampista ofensivo con recursos para organizar, asistir y terminar jugadas, pero también un futbolista reconocible por su personalidad dentro del campo. No necesitó ser el protagonista único para dejar una huella profunda: le bastó con aparecer siempre donde los partidos grandes exigían talento y carácter.
Por eso, cuando la cuenta regresiva hacia 2026 aprieta y el fútbol vuelve a mirar su propio pasado, Rivelino aparece como una figura obligada. Fue campeón del mundo en México, sostuvo a Brasil en Alemania y acompañó otro podio en Argentina. Su legado no vive solo en los números, sino en la sensación que todavía provoca verlo en los archivos: la de un zurdo capaz de jugar con pausa, con fuerza y con una naturalidad que convirtió a la Copa del Mundo en su escenario.
Los 100 mejores jugadores en la historia de los Mundiales
El legado de Roberto Rivelino lo coloca con un lugar especial en los 100 mejores jugadores en la historia de los Mundiales. A continuación repasa el perfil de cada uno de los futbolistas, en la cuenta regresiva de Claro Sports:
- 100 – Eden Hazard
- 99 – Diego Forlán
- 98 – Sergio Busquets
- 97 – Rudi Völler
- 96 – Arjen Robben
- 95 – Bebeto
- 94 – Carlos Alberto
- 93 – Andrea Pirlo
- 92 – Ronaldinho
- 91 – Gheorghe Hagi
- 90 – Roger Milla
- 89 – Geoff Hurst
- 88 – Bobby Moore
- 87 – Gordon Banks
- 86 – Djalma Santos
- 85 – Nilton Santos
- 84 – José Nasazzi
- 83 – Marco van Basten
- 82 – Ruud Krol
- 81 – Schiaffino
- 80 – Francesco Totti
- 79 – Obdulio Varela
- 78 – Fritz Walter
- 77 – Sándor Kocsis
- 76 – Helmut Rahn
- 75 – Paul Breitner
- 74 – Karl-Heinz Rummenigge
- 73 – Jorge Burruchaga
- 72 – Cristiano Ronaldo
- 71 – Emiliano ‘Dibu’ Martínez
- 70 – Harry Kane
- 69 – Bastian Schweinsteiger
- 68 – Gianluca Zambrotta
- 67 – Oliver Kahn
- 66 – James Rodríguez
- 65 – Jorge Valdano
- 64 – Ángel Di María
- 63 – Antoine Griezmann
- 62 – Thierry Henry
- 61 – Hugo Lloris
- 60 – Gianluigi Buffon
- 59 – Fabio Grosso
- 58 – Gary Lineker
- 57 – David Villa
- 56 – Ferenc Puskás
- 55 – Claudio Taffarel
- 54 – Raphael Varane
- 53 – Carles Puyol
- 52 – Sergio Ramos
- 51 – Philipp Lahm
- 50 – Luka Modric
- 49 – Didier Deschamps
- 48 – Roberto Carlos
- 47 – Franco Baresi


