Gérson, el cerebro de Brasil en México 70
Si Pelé representaba el genio total y Jairzinho la contundencia, Gérson era la mente que conectaba todas las piezas que hicieron historia en el Estadio Azteca
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A 26 días del arranque de la Copa del Mundo, el conteo de los 100 mejores futbolistas en la historia del torneo llega a un nombre indispensable para entender una de las selecciones más admiradas de todos los tiempos. En el puesto 26 aparece Gérson de Oliveira Nunes, el mediocampista que manejó los hilos de Brasil en México 1970.
Nacido el 11 de enero de 1941 en Niterói, frente a la bahía de Río de Janeiro, Gérson fue mucho más que un volante de buena técnica. Fue un director de juego, un futbolista capaz de ordenar el partido desde la mitad de la cancha, decidir los tiempos y darle sentido a cada avance de su equipo.
Aquel Brasil campeón del mundo tenía figuras inmensas como Pelé, Jairzinho, Tostão, Rivelino y Carlos Alberto, pero pocas piezas fueron tan importantes para que todo funcionara como Gérson. Por algo se ganó el apodo de “el cerebro” y también el de “Canhotinha de Ouro”, la zurda de oro.
Gérson, el mediocampista que pensaba antes que todos
Gérson creció futbolísticamente en una época dorada del balompié brasileño. Debutó en Flamengo, pasó por Botafogo, São Paulo y Fluminense, y en todos esos clubes dejó señales de una condición poco común: no necesitaba correr más que nadie para dominar un partido. Le bastaba con pensar más rápido.
Su mayor virtud estaba en la pausa. Sabía cuándo tocar de primera, cuándo cambiar el frente, cuándo guardar la pelota y cuándo filtrar un pase que rompiera líneas. No era un mediocampista de adornos innecesarios, sino de precisión. Cada envío tenía intención, cada movimiento ayudaba a que Brasil respirara mejor con la pelota.
Esa capacidad lo convirtió en uno de los grandes organizadores del futbol sudamericano. Su zurda era limpia, potente y exacta, pero su verdadero valor estaba en la lectura del juego. Gérson no solo pasaba el balón: interpretaba el partido.
De la decepción en Inglaterra 1966 a la gloria en México 1970
Gérson disputó dos Copas del Mundo con Brasil. La primera fue Inglaterra 1966, una edición amarga para la Canarinha. El equipo llegaba como bicampeón mundial, pero no logró imponer su futbol ante rivales más físicos y quedó eliminado en la fase de grupos.
Cuatro años más tarde, la historia fue completamente distinta. En México 1970, Brasil armó una selección que todavía se recuerda como una de las más brillantes que ha tenido el Mundial. En ese equipo, Gérson fue el equilibrio entre la imaginación y el control.

Con 29 años, jugó como mediocampista organizador. Era el puente entre la defensa y el ataque, el encargado de alimentar a los talentos ofensivos y de marcar el ritmo de cada posesión. Si Pelé representaba el genio total y Jairzinho la contundencia, Gérson era la mente que conectaba todas las piezas.
El gol que inclinó la final contra Italia en el Estadio Azteca
El momento más recordado de Gérson en los Mundiales llegó el 21 de junio de 1970, en la final ante Italia en el Estadio Azteca. Brasil había comenzado ganando con gol de Pelé, pero los italianos empataron y el partido entró en una zona de tensión.
Entonces apareció Gérson. Recibió fuera del área, acomodó la pelota y sacó un zurdazo potente y colocado para el 2-1. Ese remate cambió la final. Brasil recuperó el control emocional del partido y, después de ese gol, terminó imponiéndose con autoridad por 4-1.
Jairzinho y Carlos Alberto completaron la goleada, pero la intervención de Gérson quedó como una de las jugadas decisivas de aquella tarde. No solo anotó: también gobernó el partido con personalidad, distribución y jerarquía. Para muchos, después de Pelé, fue el futbolista más determinante de esa final.
Con cerca de 70 partidos y 14 goles con la selección de Brasil, Gérson dejó una marca que va más allá de los números. Fue el cerebro de una obra maestra futbolística y uno de los grandes mediocampistas en la historia de la Copa del Mundo.
Los 100 mejores jugadores en la historia de los Mundiales
Gérson ocupa el lugar número 26 en el conteo regresivo de Claro Sports de los 100 mejores jugadores en la historia de la Copa del Mundo, reconocimiento que destaca a uno de los grandes cerebros del fútbol brasileño.
- 100 – Eden Hazard
- 99 – Diego Forlán
- 98 – Sergio Busquets
- 97 – Rudi Völler
- 96 – Arjen Robben
- 95 – Bebeto
- 94 – Carlos Alberto
- 93 – Andrea Pirlo
- 92 – Ronaldinho
- 91 – Gheorghe Hagi
- 90 – Roger Milla
- 89 – Geoff Hurst
- 88 – Bobby Moore
- 87 – Gordon Banks
- 86 – Djalma Santos
- 85 – Nilton Santos
- 84 – José Nasazzi
- 83 – Marco van Basten
- 82 – Ruud Krol
- 81 – Schiaffino
- 80 – Francesco Totti
- 79 – Obdulio Varela
- 78 – Fritz Walter
- 77 – Sándor Kocsis
- 76 – Helmut Rahn
- 75 – Paul Breitner
- 74 – Karl-Heinz Rummenigge
- 73 – Jorge Burruchaga
- 72 – Cristiano Ronaldo
- 71 – Emiliano ‘Dibu’ Martínez
- 70 – Harry Kane
- 69 – Bastian Schweinsteiger
- 68 – Gianluca Zambrotta
- 67 – Oliver Khan
- 66 – James Rodríguez
- 65 – Jorge Valdano
- 64 – Ángel Di María
- 63 – Antoine Griezmann
- 62 – Thierry Henry
- 61 – Hugo Lloris
- 60 – Gianluigi Buffon
- 59 – Fabio Grosso
- 58 – Gary Lineker
- 57 – David Villa
- 56 – Ferenc Puskás
- 55 – Claudio Taffarel
- 54 – Raphael Varane
- 53 – Carles Puyol
- 52 – Sergio Ramos
- 51 – Philipp Lahm
- 50 – Luka Modric
- 49 – Didier Deschamps
- 48 – Roberto Carlos
- 47 – Franco Baresi
- 46 – Rivelino
- 45 – Mario Zagallo
- 44 – Vavá
- 43 – Johan Cruyff
- 42 – Didí
- 41 – Andreas Brehme
- 40 – Grzegorz Lato
- 39 – Giuseppe Meazza
- 38 – Daniel Passarella
- 37 – Sepp Maier
- 36 – Teófilo Cubillas
- 35 – Zico
- 34 – Michel Platini
- 33 – Hristo Stoichkov
- 32 – Eusébio
- 31 – Roberto Baggio
- 30 – Fabio Cannavaro
- 29 – Lev Yashin
- 28 – Rivaldo
- 27 – Uwe Seeler
- 26 – Gérson


